AGERTOKIAK

Imaginando el futuro de Euskadi con la juventud vasca

Imaginar el futuro de Euskadi

AGERTOKIAK es el punto de partida de Etorkizuneko Foroa: un proceso de escucha, experimentación y deliberación colectiva desarrollado con jóvenes de Euskadi para imaginar cómo quieren vivir, convivir y gobernarse en las próximas décadas.

El proyecto parte de una generación que ha crecido en un contexto marcado por crisis económicas, pandemia, emergencia climática, transformaciones tecnológicas aceleradas y una creciente incertidumbre sobre su futuro. Frente a este escenario, AGERTOKIAK buscó comprender qué valores, preocupaciones y aspiraciones están configurando la mirada de la juventud vasca sobre el futuro del país.

Los resultados muestran una generación que no renuncia al futuro, pero que lo interpreta desde categorías distintas a las de generaciones anteriores. La estabilidad, el bienestar, los cuidados, la justicia social, la comunidad y la seguridad adquieren una nueva centralidad.

Sus principales prioridades de país reflejan este cambio: la situación económica de la juventud (40 %), la calidad de los servicios públicos (38,9 %) y la seguridad entendida desde una perspectiva integral (30,3 %).

AGERTOKIAK permite trasladar estas preocupaciones a una conversación más amplia: ¿qué Euskadi necesitamos construir para que las nuevas generaciones puedan desarrollar aquí su proyecto de vida?

Una experiencia para pensar el futuro de otra manera

AGERTOKIAK combinó investigación cuantitativa, una experiencia digital gamificada y espacios presenciales de deliberación, buscando superar los formatos tradicionales de consulta y generar una conversación más creativa y profunda sobre el futuro.

Una encuesta representativa a 1.000 jóvenes de Euskadi permitió identificar preocupaciones, valores, percepciones de riesgo y expectativas de futuro.

A partir de este diagnóstico se desarrolló The Future Game – AGERTOKIAK, una experiencia narrativa y gamificada en la que las personas participantes fueron trasladadas a un archipiélago ficticio y tuvieron que construir nuevas sociedades después de una gran crisis.

Organizados en diferentes islas, los equipos debían gobernar de manera cooperativa, alcanzar consensos y tomar decisiones sobre cuestiones como democracia, industria, salud, seguridad, migraciones, lengua, autogobierno, relaciones entre generaciones y relaciones internacionales.

El objetivo era mantener durante diez rondas —equivalentes a diez años dentro del juego— el equilibrio entre cinco dimensiones:

bienestar social · estabilidad política · salud ecológica · prosperidad económica · cohesión cultural

La experiencia digital se complementó con encuentros presenciales de reflexión y cocreación, permitiendo contrastar las decisiones tomadas durante el juego y profundizar en los valores y tensiones que aparecían detrás de ellas.

Más que preguntar directamente a los jóvenes qué políticas querían, la metodología permitió observar cómo tomaban decisiones, qué priorizaban cuando tenían que elegir y qué tipo de sociedad construían colectivamente.

Hospitales
90%
Escuelas
80%
Administraciones
60%
Parlamento
50%
Lugares de culto
10%

La Euskadi que imagina una nueva generación

La seguridad como condición para poder imaginar el futuro

Uno de los principales aprendizajes de AGERTOKIAK es la aparición de una concepción integral de la seguridad. Para esta generación, sentirse segura ya no significa únicamente estar protegida frente al delito.

Significa poder acceder a una vivienda, tener estabilidad laboral, contar con buenos servicios públicos, proteger la salud física y mental, estar preparada frente a emergencias climáticas o sanitarias y desenvolverse en un entorno digital seguro.

La seguridad se convierte así en la posibilidad de construir un proyecto de vida sin vivir permanentemente expuesto a la incertidumbre.

Una economía y una industria que vuelvan a significar bienestar

La juventud reconoce la importancia de una economía productiva e innovadora, pero ya no establece automáticamente una relación entre crecimiento económico y mejora de su calidad de vida.

AGERTOKIAK muestra una oportunidad para reconstruir este vínculo: conectar industria, innovación y desarrollo económico con aquello que sí moviliza a esta generación —empleo estable, transición energética, salud, tecnologías protectoras, sostenibilidad y bienestar—.

La industria del futuro no se imagina únicamente como una infraestructura económica, sino como una herramienta para cuidar y dar estabilidad al territorio.

El cuidado y la justicia social como pilares del proyecto de país

A lo largo de toda la experiencia apareció una fuerte ética del cuidado. Salud, alimentación, tiempo, conciliación, vivienda, protección social o salud mental no son entendidos como asuntos individuales, sino como condiciones para que una sociedad pueda prosperar.

La justicia social permanece así como uno de los grandes elementos de identificación generacional. Ante un contexto que perciben como incierto, los servicios públicos y las redes comunitarias funcionan como infraestructuras de seguridad y cohesión.

Una comunidad abierta que protege lo propio

La identidad que emerge de AGERTOKIAK combina arraigo y apertura.

La juventud reivindica la importancia de la cultura, el euskera, el territorio, lo local y la capacidad de autogobierno, pero no desde una lógica de aislamiento. Aspira a una Euskadi capaz de decidir sobre su futuro y, al mismo tiempo, colaborar, intercambiar conocimiento y aprender de otros territorios.

Esta concepción se extiende también a la migración. La pertenencia no se vincula exclusivamente al lugar de nacimiento: formar parte de una comunidad implica participar en ella, cuidarla y contribuir al bienestar colectivo.

Una democracia que escucha, cuida y responde

AGERTOKIAK muestra finalmente una juventud que mantiene fuertes valores democráticos, pero demanda otras formas de relación con las instituciones.

Busca más escucha, transparencia, cercanía y capacidad de respuesta, sin renunciar a la eficacia. A lo largo del juego, las personas participantes defendieron modelos participativos y horizontales, pero también mostraron preocupación por que los procesos de decisión fueran capaces de responder en tiempo y forma.

La democracia deseada combina así participación y eficacia, autonomía y cooperación, derechos y corresponsabilidad.

De esta experiencia nace Etorkizuneko Foroa, concebido como un espacio estable desde el que incorporar la mirada de las nuevas generaciones a los grandes debates estratégicos de Euskadi.

El objetivo es avanzar de la escucha puntual hacia una participación con capacidad real de incidencia: que la juventud no sea únicamente espectadora del futuro de Euskadi, sino una de sus arquitectas.

15.7%

Solo el 15,7 % de la juventud vasca relaciona actualmente la industria con el futuro.

62,3 %

El 62,3 % de la juventud vasca afirma que quisiera dedicar más tiempo a cuidar a su familia.

“Creo que en un contexto como el nuestro sería difícil que se dieran esas situaciones. En cualquier caso, creo que cualquier acción violenta o discriminatoria debería ser penada. Si nos guiamos por la DU de DDHH, lo que vaya contra sus valores y principios debería ser penado”
A. A. — Participante en The Future Game

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